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Macramé Ariadna Libera

CUERDAS PARA HACER MACRAMÉ

Cuerdas para macramé

Conocer todos los tipos de cuerdas para hacer macramé te será necesario y muy útil para adentrarte en este mundillo. Por ello, queremos ayudarte en tu proceso de aprendizaje con esta amplia sección.

Las cuerdas o cordones para macramé son otros grandes protagonistas de nuestro arte con nudos. Al ser más gruesas son más indicadas para proyectos grandes, tales como tapices, cortinas, murales, y otros elementos decorativos. Y también podemos usarlas para hacer prendas de vestir. Esto no quiere decir que no se pueda hacer bisutería, tal como pulseras con cuerdas. Poder, se puede, pero sus acabados son totalmente diferentes.
Aunque por regla general son cuerdas de algodón o fibras naturales, también podemos encontrarlas de origen sintético con un aspecto más brillante.

Demos un repaso con esta guía de cuerdas para hacer macramé:

Índice del Contenido

Cuerda de yute

Al hilo de yute se le conoce como la fibra dorada. Su aspecto y color es marrón sedoso dorado. Es una fibra natural que se obtiene de la planta del yute. Este tipo de cuerda está compuesta por varias hebras enrolladas, cuya cantidad varía según el grosor de la cuerda. Gracias a esto podemos hacer plumas u hojas peinando sus hebras para conseguir flecos.

Aunque es suave al tacto está sin pulir, y sobresalen pequeños pelitos o fibras. Por tanto, recomendamos utilizar guantes para no lastimar nuestros dedos mientras trabajamos.
Lo habitual es emplearlo para crear decorados con un aspecto rústico, natural y boho.

Soporta bien el calor, la humedad, la luz y el agua. Y se seca fácilmente. Por lo que es muy indicado para decoraciones de exteriores, como por ejemplo un colgador para una maceta de exterior. Y para hacer salva manteles o posa vasos obtenemos resultados muy bonitos. Nosotros recomendamos usarlo para crear diseños más bien pequeños.

Se puede encontrar en diferentes grosores ( desde 1mm hasta 14mm), y en bobinas de distintas medidas. El grosor más utilizado en macramé es desde 1mm hasta 4 ó 5mm.
Admite tintes, así que también se pueden comprar en una gran variedad de colores.

Cuerdas de algodón

Son cuerdas de origen natural. Por ello, una de sus grandes ventajas es que podemos teñirlas muy fácilmente, tanto con pigmentos artificiales como naturales. Y son amigables con el medio ambiente, biodegradables, y se sabe lo importante que es este aspecto en la actualidad.
Aunque hemos de cuidarlas de la humedad, pues enmohecen, son perfectamente lavables. Pero su secado es más lento que el de otras fibras naturales. Tampoco resisten mucho el calor o demás inclemencias del tiempo. Por tanto, te aconsejamos que las uses más bien para proyectos de interior.

Las cuerdas de algodón más utilizadas para macramé podemos dividirlas en tres:

Cuerda de algodón torcido

Este tipo de cuerda es la más popular y común en el mundo del macramé. Especialmente utilizada para la creación de tapices. Aunque es bastante versátil y podemos hacer bellos porta macetas, muy diversos artículos de decoración, e incluso ropa.
Está compuesta por varios cabos torcidos entre ellos. Estos cabos a su vez están formados por varios hilos torcidos también entre ellos. El número de cabos determina el grosor final de la cuerda.

Ventajas y Desventajas

Su textura es muy suave al tacto, fácil de trabajar, y podemos conseguir tejidos muy tupidos.

Requiere un especial cuidado, ya que se abre y deshilacha con extrema facilidad. Lo mejor es, una vez lo hemos cortado, fijar las puntas con algún adhesivo (cinta adhesiva), o pegamento, o silicona. Ojo! No quemar! Pues arde rápido y ennegrece.
Este detalle se convierte en una gran ventaja si lo que queremos es un acabado con flecos. Siempre teniendo la precaución de anudar fuertemente la parte que no queremos que se deshilache. De lo contrario, acabará deshilando toda la cuerda y perderá totalmente su forma.

Lo podemos encontrar en grosores que varían desde 1mm hasta 20mm. Y en un extenso abanico de colores. Sus tonos naturales admiten fácilmente los tintes.

Qué proyectos se pueden hacer con la cuerda algodón torcido? En realidad, cualquiera! Es la más universal. Podemos crear desde piezas pequeñas, tales como pulseras, collares o llaveros, hasta piezas muy grandes, como cortinas, murales, cabeceros de cama, caminos de mesa o de sofá. Y es también ideal para proyectos medianos, como decorar frascos, lámparas o porta velas, y pequeños tapices.


Cuerda de algodón trenzada

Los nudos con este cordón trenzado quedan muy bien definidos y son muy fáciles de trabajar. Por lo que lo recomendamos encarecidamente para quienes se inician en el macramé. La cuerda trenzada es ideal para principiantes y para practicar. Pues también es muy sencillo deshacer los nudos caso de equivocarnos. Y su textura es muy suave y delicada con las manos.

Su principal característica es que está compuesta por varios cordones trenzados entre ellos. Y una gran ventaja es que se corta con facilidad y permanece compacta. Es decir, no se deshilachan los hilos. Aún así, se pueden obtener flecos si la deshacemos con una aguja o con nuestros dedos. Y sólo se va a deshilachar la parte concreta que queremos, el resto permanecerá intacto.

Lo más frecuente es utilizarla para proyectos medianos o grandes. Porque el grosor de este tipo de cuerda oscila entre los 5mm y los 20mm. Y son las de menor grosor las más empleadas para hacer macramé.

Aunque las más usadas en macramé sean las de tonos naturales, crudo o blanco, dada su receptividad para los tintes se pueden encontrar en muchos colores. E incluso podemos tintarla nosotros con tinturas compradas, o sumergiéndola en tintes caseros como, por ejemplo los obtenidos con remolacha, piel de cebolla o de calabacín.

Urdimbre de algodón o Single

La mejor cuerda para hacer flecos por excelencia. Las plumas te quedarán perfectas! Si quieres dar el protagonismo de tu proyecto a los flecos, sin lugar a dudas, esta es la mejor elección que puedes hacer.

También conocida como cuerda peinada, esta cuerda está formada por varias hebras de algodón torcidas. A diferencia del algodón torcido, no está compuesta por cabos diferenciados, sino que están todas las hebras retorcidas en un solo cabo.

Es muy ligero, suave y vaporoso. Y muy delicado con nuestras manos.

Aunque es muy popular entre quienes practican el macramé, es el menos indicado si estás empezando. Porque no es una cuerda compacta, y tiene el gran inconveniente de que, al estar formada por tantos hilitos sueltos, es un poco difícil hacer y deshacer los nudos. Algunos te pueden quedar poco definidos, con algunas hebras fuera de lugar. Y desatar un nudo no es tarea sencilla, ya que al tirar de la lazada en muchas ocasiones te llevas sólo algunas hebras.

Con respecto a los colores su gama es muy extensa y, al igual que el resto de cuerdas de algodón, es muy receptiva a cualquier tipo de tinte.

Sobre el grosor has de saber que se pueden encontrar desde 1mm hasta 6mm. Elígelo según el proyecto que quieras realizar. Recuerda: los más gordos son ideales para diseños grandes, y lo más finos para proyectos pequeños.

Cuerda de cuero o Cordón de cuero

El cordón de cuero es una fibra de origen animal. Se obtiene de la piel de animales, como la vaca, el cerdo o la cabra. Y se le hace un tratamiento llamado curtido, que conlleva limpieza y secado. Es, por tanto, biodegradable.

Hablamos de una cuerda de mucha resistencia y permeable que, además, aísla del frío. Lo que la hace muy eficiente para prendas de invierno, como los chaquetones.
Es un material flexible, por lo que es muy fácil trabajar el macramé con cuero. Aunque es más común su uso en marroquinería.

Es mas recio que otras cuerdas naturales como el algodón. Con cuero podemos crear bolsos, llaveros, cinturones (admite la punción sin desgarros), cordones para nuestros colgantes, y dada su alta resistencia a las diferentes condiciones medioambientales, es también un gran amigo de decoraciones de exterior.

Con respeto al grosor, lo podemos encontrar desde 0,5mm hasta más de 41mm. Planos o redondos. Y como admite bien los tintes, también los encontrarás en gran cantidad de colores, inclusive en tonos metalizados o con estampados.
Para nuestro macramé, recomendamos las medidas más finas. Claro está, dependiendo de lo que queramos crear. Para pulseras o bisutería de 0,5mm a 1mm. Y para bolsos, cinturones, o artículos de decoración podemos irnos desde los 2mm hasta los 6mm.
También se puede comprar cordón de cuero encerado.

Cuerdas Sintéticas para Macramé

Las cuerdas sintéticas, aunque no tanto como las naturales, también están muy extendidas en el mundo del macramé. Tienen algunas características de las que carecen las fibras naturales. Como la elasticidad, la ligereza, su mayor resistencia, o el satinado.

Veamos cuales son las más utilizadas en nuestros tejidos con nudos.

Cuerda Trenzada de Poliéster

Su composición es similar a la cuerda trenzada de algodón, pero no tan suave o delicada. Su textura es más dura y recia. Tampoco tiene tanta caída que tiene la de algodón. Es compacta, formada por varias hebras trenzadas que resultan en un solo cabo. Pero esta tiene sus hebras de poliéster. Material del que os informamos en el título “Hilo de Poliéster”, donde te hablamos sobre todas las clases de hilos para hacer macramé. Aunque sí es más suave que la de poliéster con alma.
Esta es la mejor cuerda para hacer porta macetas. Por su gran resistencia al peso y a la tensión. Y también para todo lo que diseñemos para colocar en el exterior. Ya que soporta bien la luz solar y la humedad.

El grosor perfecto para macramé es de 5mm o 6mm. Y se puede encontrar desde 5mm hasta 20mm.
En relación a los colores se encuentran, además del crudo o blanco, en los colores más básicos: rojo, negro, gris, verde, azul. Esta sería una de sus desventajas: no se hacen gamas de tonalidades.

Cuerda de Nylon

En la entrada “Hilos de macramé” ya hemos hablado extensamente del material nailon. En su versión de cordón de nilon tiene las mismas características, ventajas y desventajas.

Este tipo de cuerda sintética es una de nuestras favoritas para diseñar ropa de macramé: faldas, tops, vestidos. Porque es muy liviana, apenas pesa, tiene una amplia variedad de colores y sus tonos brillantes resultan en acabados muy vistosos y elegantes. Las prendas siempre tendrán cierta elasticidad. Son resistentes al roce y al uso, lavables, y secan muy rápido.
Además son resistentes a las bacterias, a las polillas, y al moho.
Lo que sí hemos de tener la precaución de sellar las puntas una vez hemos terminado nuestra pieza. Ya que puede ir deshilachando con el uso. Podemos hacerlo con calor (una pequeña llamita), o con pegamento o silicona transparente.

También la podemos utilizar con toda tranquilidad para decoraciones de exteriores, u otros artículos cuya utilidad contenga el riesgo de humedecerse, como posa vasos o salva manteles. Pues resisten altas temperaturas o la exposición al sol.
Es muy dócil y sencilla de trabajar, los nudos quedan bien sujetos y se pueden desatar con bastante facilidad.
En cuanto a los grosores, lo ideal para ropa es de 2mm a 4mm. Y para decoración, por supuesto dependiendo de la pieza concreta que queramos crear, nos pueden servir desde los 2mm hasta los 6mm.

Cuerda de Poliéster Trenzada con Alma

Esta cuerda no es tan suave al tacto como la de algodón. Su textura es más recia, dura y rugosa.
Se dice que tiene “alma” porque está creada en dos partes: revestimiento e interior. Su parte interior suele contener un material de inferior calidad, normalmente de 12 hebras. El revestimiento o parte exterior, dependiendo del grosor final de la cuerda, está creado con un trenzado que puede tener entre 16 a 36 hebras de hilo de poliéster. Todo esto hace que esta cuerda tenga mucho más cuerpo.

Al ser de poliéster su aspecto es satinado. Tiene la desventaja de que no se encuentra gran diversidad de colores, más bien los básicos como blanco, negro, rojo, verde o azul. Pero no en diferentes tonalidades de estos colores.
Se puede comprar en grosores que oscilan entre 5mm y 20mm. Para nuestro macramé lo ideal es adquirir las más finas, de 5 ó 6mm. Su gran resistencia a las inclemencias del clima, y al peso, las hace muy adecuadas para proyectos de exterior, como decoración de sillas, hamacas o columpios de jardín, o porta macetas de plantas de exterior.

Cuerda de Paracord

El cordón de paracord, también llamado cable de supervivencia, en su composición es muy similar a la cuerda de poliéster trenzada con alma. Pero el paracord, por regla general, tiene tanto su interior como su revestimiento 100% poliéster. El alma (parte interior) del paracord auténtico está compuesto por 7 o más hebras trenzadas, que cada una de ellas a su vez, también se componen de tres hebras también trenzadas o retorcidas. Su revestimiento es una malla tubular trenzada.
Es una de las cuerdas más resistentes que hay. De hecho, es muy utilizada como cuerda de paracaídas y otros usos militares. Tanto por su resistencia al peso y la tensión, como por su durabilidad. Pues también resiste el moho (no se pudre), la abrasión, o los rayos UV. Otra de sus grandes ventajas es que es muy ligera (apenas pesa)

Pulseras de supervivencia

Las populares pulseras de supervivencia se hacen con paracord. Y se llaman así porque sirven como recurso para algunos casos de emergencia en los que necesitemos de una cuerda o de hilos. Como improvisar un refugio, hacer un torniquete o un cabestrillo, remolcar un vehículo, crear trampas para caza, o incluso desgranando sus hilos interiores ingeniar un modo de pesca. En definitiva, deshaces tu pulsera anudada o la cuerda en sí, y tienes a la mano cierta cantidad de cuerda o hilos muy resistentes que pueden sacarnos de más de un apuro.

Aunque es suave al tacto y fácil de trabajar, es una cuerda más rígida que las de algodón.

Para macramé el uso más frecuente es para pulseras o para llaveros. Aunque tú puedes utilizarla, por supuesto, para otros proyectos, como porta macetas o hamacas. Te habrás dado cuenta que sus características la hacen ideal para proyectos de exterior. Sólo ten en cuenta que es una cuerda más gruesa y que tus pulseras y creaciones quedarán un poco más gruesas y toscas. Tampoco se le hacen enrevesados diseños, pues ya con simples nudos planos se crea una pulsera o cordón bastante grueso. Podemos hacer nudos serpiente, nudos botón, corredizos, celtas o algunos trenzados. Si quieres aprender a hacer todos estos nudos, date una vuelta por nuestra sección “Aprender macramé“. O ve directamente a la entrada donde te enseñamos todos los tipos de nudos para hacer macramé.

Medidas y Colores

Podemos encontrarlas desde el micro 1,18mm, hasta 6mm. Su grosor también determina su calidad, resistencia, y los usos más adecuados.
En cuanto a colores la gama es bastante extensa. Se hacen en los colores básicos y en muy diferentes tonalidades de cada color. Mates o satinados. También multicolor y con bellos patrones coloridos en su trenzado exterior.

Cordón Tripolino

Es una cuerda formada por varios hilos trenzados con fibra sintética realizada con polipropileno.
Este cordón es hueco, y por tanto muy ligero. Su textura es muy suave al tacto. Cuando lo cortamos sus hebras tienden a abrirse, por lo que es aconsejable quemar un poco las puntas para facilitar nuestro trabajo y que no se nos vaya deshilachando. Igualmente los remates y acabados finales requieren un toque de calor, para que nuestras piezas queden totalmente selladas.

Se realiza principalmente en los colores básicos, no encontraremos juegos de tonalidades. Aunque al ser una fibra satinada es fácil encontrar los tonos oro o plata, o colores metálicos. Y así poder dar un toque vistoso a nuestros diseños.

En cuanto al grosor siempre se hacen de 4mm formados por ocho hebras. Si deseamos algo similar más fino, podemos buscar el cordelillo de polipropileno, que se hace de 3mm formado por cuatro hebras.
Teniendo todas las ventajas de todas las cuerdas sintéticas (resistencia a la humedad, a la exposición al sol o las altas temperaturas, y al roce), lo podemos usar para nuestra decoración de exterior.
Los bolsos y los cinturones se ven muy bonitos con este tipo de cordón.